Solicitamos la supresión del servicio permanente que la UPA presta en San Caetano

El Sindicato Unificado de Policía, mayoritario en la Policía Nacional, y en particular en su Unidad Adscrita a la Comunidad Autónoma de Galicia, entiende que se debe dar un paso más en el seno de la Policía Gallega y retirar funcionarios del servicio de seguridad que se presta en el Complejo Administrativo de san Caetano, ya que el mismo está sobredimensionado. En la actualidad la seguridad, además de la Policía, está garantizada por una empresa seguridad privada. Entiende el SUP que en ese edificio debe permanecer una mínima dotación policial, y solamente cuando se encuentre abierto al público. El servicio 24 horas debe ser prestado por la seguridad privada.

No es de recibo que se tenga a los policías realizando funciones de controladores de acceso de vehículos durante el servicio, apretando un botón para levantar una barrera cuando llega un coche. Durante las noches y fines de semana este mismo servicio consiste en vigilar un edificio vacío que, para más inri, dispone de seguridad privada y grandes medios electrónicos de vigilancia

Realizando esta nueva distribución de funciones se podrían ganar más de 22 policías, bien para reforzar otras plantillas con escasez de personal o también para enviar nuevos agentes a grupos encargados de dar servicios tan demandados por la sociedad como son los de violencia de género, furtivismo, medio ambiente, incendios, etc…

Debemos proporcionar a los ciudadanos lo que éstos demandan, y no es otra cosa que la presencia policial en las calles y una respuesta rápida ante un requerimiento de éstos.

Este verano se produjo alguna situación alarmante cuando la falta de patrullas en la Comisaría de Santiago de Compostela (escasez que también denuncia esta organización sindical), motivó que la sala del 091 solicitara que la Policía Autonómica se hiciese cargo de una llamada de Violencia de género. La patrulla de la Unidad Adscrita tardó en llegar al domicilio más de 20 minutos, cuando el protocolo recomienda que el tiempo medio de respuesta a las llamadas sea de 4 ó 5 minutos máximo. Esta tardanza se debió, aunque pueda parecer surrealista, a que no había vehículos en la calle porque todos los policías que estaban servicio en ese momento realizaban funciones de seguridad en edificios. Esto motivó que un policía del servicio de seguridad en San Caetano tuvo que buscar un vehículo de los garajes del complejo, luego ir a buscar a otro policía que prestaba servicio en el Parlamento de Galicia y, una vez formada la patrulla, acudir a ese requerimiento.

En la actualidad este servicio de seguridad absorbe tal cantidad de policías, que otros servicios esenciales como medio ambiente, incendios o la atención a mujeres víctimas de violencia de género (competencia crítica que recientemente asumió la Policía Autonómica) se han visto seriamente afectados. Ello se debe a que, durante los fines de semana, el vehículo que había las 24 horas en Santiago de Compostela (zeta-xunta) ya no existe porque esos policías están cuidando edificios vacíos, debiendo asumir esas funciones los funcionarios de medio ambiente e incendios, lo que significa, entre otras cosas:

– Que, en caso de que una mujer necesite auxilio policial urgente en Santiago, la patrulla más cercana pueda encontrarse a más de 20 minutos, o que incluso no pueda ser comisionada por hallarse en el medio del monte en una zona sin cobertura. Lo mismo es aplicable en caso de que la Comisaría solicite apoyo por tener a todas sus patrullas ocupadas o por una intervención complicada de uno de sus vehículos.

– Que quedan sin respuesta ante una llamada, ni tampoco vigilancia alguna en materia de medio ambiente, incendios o cualquier competencia propia de la Xunta 46 de los 53 Ayuntamientos que dependen de la Jefatura de la Unidad Adscrita en Santiago, porque los policías tienen orden de que solamente patrullen los de Santiago y alrededores (se desatiende a un 71.6% de la población y un 88.9% del territorio).

La Xunta de Galicia, de quien depende la Policía Autonómica, debe decidir si quiere a sus policías para que hagan el saludo marcial a las autoridades de San Caetano o, por lo contrario, que sean útiles a la sociedad y a sus necesidades.

No podemos seguir estancados en el año 1991, cuando se fundó la Unidad Adscrita con 157 agentes y las únicas competencias asumidas eran la vigilancia de edificios oficiales y la protección de personalidades.

Entiende este sindicato que debemos afrontar el futuro apostando por nuevas funciones. Como ya se ha indicado, la seguridad estática en la actualidad es compartida con una empresa de seguridad privada, pero por las noches y fines de semana, que es cuando menos necesarios son los policías por hallarse los edificios vacíos, sorprendentemente son los vigilantes de seguridad los que no trabajan. Esto se debe invertir y la seguridad debe ser asumida completamente por una empresa de seguridad privada y que los policías estén en la calle al servicio de los ciudadanos. 

Debemos recordar que, ya en el año 2011, el Sindicato Unificado de Policía demandó por escrito la supresión de este servicio de seguridad, haciendo caso omiso las autoridades, tanto policiales como políticas. 

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