Los Santos Ángeles Custodios

A veces no se ven. Pero también es posible cruzarse con alguno y no darse cuenta. Tan sólo se dedican a perseguir a personas y a diablos, son los Ángeles Guardianes que no descansan, que están siempre a tu disposición para ayudarte, para apoyarte ante cualquier requerimiento. Son Ángeles de azul que corren en dirección contraria al resto de mortales.

El pasado martes, se celebró la festividad de la Policía Nacional. Un día que tiene la consideración de festivo nacional en nuestro Cuerpo. A pesar de ello, la DGP no compensa a los agentes que han prestado servicio ese día como correspondería normativamente en esas circunstancias, y ya no digamos en dinero, sino en tiempo libre. Un día especial también, para aquellos compañeros que ingresaron en la Orden al Mérito Policial y que recibieron la Cruz Blanca o la Roja. En total se han entregado 2861 blancas y 152 rojas. La cruz blanca es importante para cualquier compañero, pero dónde se genera verdaderamente la polémica es en la concesión de las rojas. Cómo su nombre indica y la norma avala sobre el papel, las medallas de oro y plata o la cruz roja son pensionadas y deberían estar reservadas para aquellos policías que se juegan la vida, resultando lesionados en acto de servicio. Desgraciadamente, no sucede así. Las rojas, van casi siempre aparejadas a la categoría profesional y al puesto de mando. Se utilizan como forma de compensar económicamente los servicios prestados por aquellos que ocupan puestos de responsabilidad en la Dirección, quedando las migajas para los que sí se juegan el tipo y resultan lesionados en una intervención.

El SUP ha abierto camino, gracias a la sentencia del Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo, dentro del procedimiento ordinario 26/2016, obligando a la DGP a permitir el acceso a los expedientes objeto del recurso, pudiendo participar como supervisores en el proceso de evaluación y aprobación de las propuestas. Esta transparencia, a la que se ha llegado judicialmente, ha hecho que la situación mejorase mínimamente este año, pero a todas luces, estos avances son insuficientes.

El éxtasis de reparto de medallas pensionadas por doquier y despilfarro, choca frontalmente con las condecoraciones a la Dedicación al Servicio Policial. Reconocimientos estos, en los que tan sólo priman los años de servicio y que el funcionario debe pagar de su bolsillo si quiere exhibir con orgullo este apreciado reconocimiento. La Administración, se gastará, solo en un año, la friolera de 547.000 euros para pagar lo generado por esas 152 medallas rojas entregadas el pasado martes, de las cuáles, seguramente algunas son más que merecidas pero otras muchas no. Y lo pero de todo, la Administración, sigue pagando sus medallas pensionadas a personajes tan siniestros como Villarejo o Pino.

Las medallas están devaluadas. Urge una modificación de la normativa que evite la discrecionalidad y que premie a los policías que verdaderamente se la merecen, que son los que participan en hechos concretos relevantes. Para la trayectoria, ya están las de la Dedicación, que por supuesto deberían ser sufragadas por la Administración.

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