Nuevo desprecio de la la DGP a la Jefatura Superior de Policía de Galicia

 

Recientemente se ha conocido la distribución de los Policías en prácticas (Promoción XXXV de la Escala Básica) que prestarán servicio en nuestra comunidad, previsiblemente, hasta junio de 2021 y que a partir del ‪2 de septiembre‬ se incorporarán a las distintas comisarías de Galicia.

En total figuran en el borrador dado a conocer por la DGP 120 agentes bajo el siguiente reparto:

✔️20 JSP A Coruña
✔️10 Ferrol
✔️18 Santiago de Compostela
✔️5 Ribeira
✔️8 Lugo
✔️8 Ourense
✔️16 Pontevedra
✔️5 Vilagarcía
✔️5 Marín
✔️25 Vigo

Esta distribución supone una detracción de 17 agentes que le corresponderían proporcionalmente a Galicia, en detrimento de otras Jefaturas Superiores de Policía. Si en la promoción 34 se ofertaron un total de 154 plazas para los alumnos de la Escala Básica, de una promoción de 3200 opositores, en esta ocasión, la DGP pretende enviar sólo 120, de 2854 que finalizan su periodo formativo en la Escuela Nacional de Policía.

Aun así, la llegada de estos compañer@s supondrá un refuerzo en las mermadas plantillas de nuestra comunidad, que continúan con un déficit de personal cercano al 20% pese a la reciente incorporación de 142 agentes procedentes del último concurso general de méritos.

En el día de hoy le hemos pedido al Jefe Superior de Policía de Galicia que, a la mayor brevedad, reclame a la DGP la oferta para Galicia de un mínimo de 17 agentes más en prácticas, que le corresponden numéricamente a nuestra Jefatura, teniendo en cuenta además, el Xacobeo 2021. Pinchar para ver escrito al JS solicitando prácticas promoción 35 Galicia

Durante la alerta sanitaria, los funcionarios policiales han trabajado en primera línea, posponiendo sus permisos y vacaciones, esforzándose más de lo exigido para que la Seguridad Pública no se viese resentida. Por eso son  incomprensibles las trabas que desde la Dirección General de la Policía han puesto a la realización de los test serológicos que la Xunta de Galicia cedía a los policías nacionales destinados en nuestra Jefatura y que, a día de hoy, debido a la descoordinación de los órganos centrales de la Policía siguen sin poder realizarse. Si a esto le añadimos la falta de la escasez de plazas desde el concurso general de méritos, demuestra una falta de respeto al trabajo realizado por la Policía en Galicia que se suma también a la negativa a convocar las 110 vacantes con las que cuenta la Unidad de Policía Adscrita.

Por otro lado, desde este Sindicato queremos mostrar nuestra indignación por el hecho de que, a día de hoy, cerca de la mitad del colectivo sigue sin chaleco de dotación individual. Desde hace varios años, el SUP viene denunciando esta situación, reivindicando un policía, un chaleco. El chaleco debe ser una prenda de uniformidad para desempeñar el trabajo policial con garantías y no un bien preciado que se disputa en cada comisaría. Además, hay que añadir el despropósito que supone la instrucción dictada por la División Económica y Técnica de la Policía Nacional, el pasado ‪24 de abril‬, que obliga a los funcionarios entregar su chaleco personal en la Unidad de origen, encontrándose sin dotación de una nueva unidad al incorporarse a su destino. Este hecho también lo padecen los policías que recientemente han jurado el cargo y los que se incorporarán en septiembre a las plantillas de prácticas, encontrándose desprovistos de un elemento básico de protección.

El chaleco supone una oportunidad de vida, y la experiencia policial así lo demuestra. El peligro no solo está en un enfrentamiento con arma de fuego si no en las situaciones policiales más básicas, una simple identificación puede derivar en una agresión con arma blanca, es decir, la intervención básica policial, para la cual no cabe portar el chaleco colectivo, del cual son conocidos sus inconvenientes en cuanto a la talla, peso y especialmente ahora con el higiene y el COVID19 al ser un elemento de carácter colectivo. El chaleco debe representar un elemento básico como la pistola y el Policía debe tener protocolarizado/interiorizado la importancia del porte del mismo, así es como se evitan los errores y los accidentes. A un funcionario que lleva años portando su chaleco individual no se le puede retirar por el simple hecho de que cambia de plantilla, máxime cuando, a buen seguro, en su próximo destino se incorporará a seguridad ciudadana. Lo que no sucede en 15 años de servicio puede ocurrir en 5 min, es un hecho innegable, si este Funcionario sufre una lesión grave debido a la ausencia del chaleco la Administración sería la responsable de una desgracia que se podría haber evitado.

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